Mocasines, los zapatos por excelencia del verano

Desde hace unas semanas ya se siente el verano, la moda de Primavera Verano ya se ve desde hace semanas en los escaparates y en la calle. Atrás dejamos los colores apagados del pasado y nos sumergimos de lleno en una moda llena de color y optimismo.

Pantalones cortos, ropa cómoda y fresca. Chaquetas de estilo bomber, cazadoras denim,jerseys de cuello vuelto, camisas tejanas o de cuadros, y como no jeans rotos, pantalones baggy, y por supuesto, mocasines acompañando a nuestros modelos, porque no hay un zapato mejor y que se ajuste mejor al estilo de vida propio de esta época del año, que el mocasín.

El mocasín es el zapato sport por excelencia del verano. Cómodos, flexibles, ligeros, frescos, ideales para llevar desde con pantalones cortos hasta con los largos, justo a la altura del tobillo, como marca la tendencia.

Una curiosidad, la palabra mocasín, viene del inglés, loafer, que entre otras cosas, significa vago, holgazán, aquella persona con pocas ganas o predisposición para hacer cualquier cosa que requiera un esfuerzo. De ahí, que este calzado en sus orígenes fuera concebido especialmente para los días de ocio y descanso, que normalmente suelen coincidir casi siempre con la época estival.

En Noruega en los años 30, fueron diseñados con este fin, si bien a lo largo todo este tiempo, casi un siglo después, los mocasines se han convertido en uno de los zapatos más polifacéticos y versátiles que existen, incluso dando el gran salto a los outfits de oficina. Gracias a esta capacidad de completar cualquier tipo de look siempre con nota, e imprimiendo el sello de cada uno, se han convertido los loafers, los mocasines, indiscutiblemente en los reyes absolutos del verano.

Y es que no hay atuendo veraniego que no puedan mejorar un par de mocasines. Con bermudas y el polo en todas sus variantes, con pantalones chinos largos junto a la camisa, para ir a la oficina, con las combinaciones deportivas, para las salidas playeras… y es que los mocasines quitan seriedad gracias a la ausencia de cordones, pero siguen aportando un punto de formalidad y estilo, mandando un mensaje equilibrado de modernidad y desenfado.

Hay mocasines para todos los gustos. La variedad es tan amplia que es casi imposible no encontrar ese par del que uno se encapricha nada más verlos. Lisos, con borlas, bordados, con flecos o hebillas, y en una paleta de colores muy amplia, siendo los negros y los marrones los tonos estrella. Pero en verano dependiendo del estilo de cada uno, triunfan los azules, los tonos tierra, los grises e incluso otros más atrevidos con matices más rojizos.

Independientemente a la estética elegante, los mocasines son sumamente cómodos en climas cálidos, donde pueden llevarse durante horas, de hecho, son estupendos para alternar durante horas, llevarlos de viaje o conducir. Podríamos decir sin equivocarnos, que con dos pares de diferentes colores, uno más elegante y otro más ponible, más veraniego, podríamos cubrir las necesidades de un crucero.

Ligeros y frescos podemos llevarlos con calcetines, sin ellos, o con calcetines invisibles tipo pinkies.

Es curioso como los mocasines se han convertido en los preferidos de los hombres clásicos y de los más atrevidos, quizás porque ambos comparten el gusto por la elegancia y la comodidad. Hoy en día es un básico que no falta en ningún armario, y mucho menos, en verano.