¿Qué zapatos de hombre hay que llevar a una boda?

Empecemos por lo básico y fundamental en todas las bodas: conocer la etiqueta elegida por los anfitriones. Ellos son los que deciden cómo deben de ir vestidos los invitados. Si deben ir vestidos de blanco, con traje, con esmoquin… ellos tienen la batuta, y es una falta de respeto desobedecer sus requerimientos. No es una opción el salirse de sus deseos.

Una vez dejado ese punto muy claro, leemos la invitación y nos adaptamos a sus exigencias. Por ejemplo, en Estados Unidos está muy de moda asistir a bodas de noche bajo la idea del black tie.

Un claro ejemplo sería: un esmoquin con solapas de pico, una camisa de vestir con cuello redondo con doble puño y un corbatín negro y unos zapatos de vestir Oxford.

Lo primero que debemos de ser conscientes es que una boda no es una gala, es un acontecimiento social y como tal debemos actuar.

A grandes rasgos, podemos resumir que las opciones que hay a la hora de vestir son: el chaqué, el esmoquin y el traje.

El chaqué se utiliza en las bodas que se celebran de día. Es adecuado que lo utilice el novio, un testigo, o el padrino. La ropa masculina del resto de los invitados debe ir un peldaño, un grado por debajo.

El esmoquin es el equivalente al chaqué para una boda de noche. Aunque es una prenda más propia para una fiesta o una gala el novio puede llevar y pedir a sus invitados que también lo luzcan.

La opción más normal, muy elegante y apropiada es el traje.

Las normas para los invitados son: zapatos negros u oscuros y a ser posible con cordón. Perfectos unos Oxford. No tienen que ser con puntera recta.

Los zapatos tipo Legate, son adecuados para llevar hasta con chaqué, pero a diferencia de los Oxford, llevan punteadas las costuras.

Recuerda esta máxima: cuantas menos puntadas tengan los zapatos, más elegantes son. Por ejemplo, unos Legate irían fenomenal en bodas campestres.

Un corte inglés también distinguido y muy apropiado es el Derby, también conocido como Blucher. Lisos o con bordón. Sin embargo, por tener una mayor abertura, se considera que los zapatos Derby son más deportivos, aptos para trajes más casuales que el esmoquin. Esto se debe a que las palas laterales donde se cruzan las agujetas están separadas de la lengüeta.

Otra estupenda opción también elegante son los zapatos de hebilla o de doble hebilla. Negros, eso sí. Con o sin corte en la puntera.

Aunque algunos invitados deciden llevar mocasines y castellanos, no son los zapatos apropiados para una boda. Rozan la línea de idoneidad si el mocasín es de una pieza, sin costuras y subido.

Es obvio que los zapatos deben ser elegantes y de piel. Y por supuesto, es muy importante que siempre estén limpios y nuevos, nunca arañados o desgastados.

Para los trajes de color beige o azul, se recomienda los zapatos oscuros negros y azules, o unos en tono café. El color de los zapatos debe combinar con el traje, especialmente con el pantalón. Si no te la quieres jugar apuesta por el color negro.

Y por supuesto, el largo de los pantalones no debe sobrepasar el empeine.

Y para finalizar, algo muy importante que nunca se debe de olvidar, es la distancia entre el zapato y el pantalón, como también lo es la separación entre el puño y la chaqueta.