Tus zapatos de piel ¿cómo los hacen?

Desde que en la Edad Media se empezaron a usar unas bolsas de cuero en los pies para protegerlos del frío y los escombros, el mundo del zapato ha ido evolucionando a través del tiempo y de la cultura en base a las necesidades de la sociedad. Hoy en día la moda impone también su ley en el diseño del calzado y selección de materiales con el objetivo de dotar la practicidad del calzado con la exclusividad del diseño.

Durante su fase de fabricación, el zapato de piel tiene que pasar por diferentes fases, desde tus Sneaker Memphishasta los Sanderstienen que ser tratados con un cuidado exclusivo para conseguir la mayor calidad posible. Pues todos estos procesos sirven para dotar a la piel y al zapato de la apariencia y resistencia necesaria.

1.     El molde

Lo primero que necesitamos es un molde de un material resistente como el hierro, un plástico duro o madera. El molde ha de adaptarse tanto a la talla como a la forma del pie, esta tarea se ha visto en gran parte facilitada en los últimos años gracias a la tecnología que se utiliza para adaptar el calzado no solo a la forma, sino también al movimiento del pie.

2.    El material

Una vez tenemos el molde, nos dispondremos a cortar los materiales con los que confeccionaremos el zapato, normalmente cuero, hay que destacar que este es uno de los pasos más importantes a la hora de fabricar los zapatos, pues la selección de la mejor zona del cuero y el trazado del corte afectan al zapato más de lo que crees, este proceso requiere de mucho cuidado y aprecio por el producto. Este proceso ha de ser aún más meticuloso en zapatos con hebilla, pues el cuero del cierre tiene que ser lo más resistente posible para fortalecer la zona del empeine y el ajuste del zapato al pie.

3.     El cosido

Antes del cosido hay que preparar la pieza, es por eso que con un bolígrafo se marcan las líneas que servirán de guías para posteriormente coser cada una de las partes entre sí y darle la forma al zapato, cuando el cosido es a mano se convierte en una tarea muy laboriosa debido a la dureza del cuero, es por eso que a veces se utilizan dos agujas para la zona del empeine y facilitar así algo el trabajo. A la hora de unir las piezas se suele utilizar una máquina que ofrece la posibilidad de establecer un patrón de cosido, como se observa en el modelo Carter, lo que le aportará firmeza y durabilidad al calzado.

4.     El aparado

En este momento un aparador o aparadora se dedica a pegar o coser al zapato todas esas piezas como ojales, embellecidos o forros. El aparador es una persona clave en el proceso de la fabricación del calzado, pues de él depende el buen acabado del zapato, su minuciosidad tiene que ser extrema.

5.  La suela

Lo primero que haremos será preparar el zapato para unirlo a la suela, para ello colocaremos el zapato sobre la punta de la horma, para coser los lados y el talón, una vez listo se procederá a eliminar el cuero sobrante. Una vez tenemos el zapato listo, se introduce en un horno para estabilizar los materiales, luego se lija la parte a la que pegaremos la suela para dejarla plana y eliminar las irregularidades. Para pegar la suela colocaremos el adhesivo en ambas partes, donde realizaremos un pegado simple de unir las partes para posteriormente aplicarle calor para reactivar el pegamento. Tras esto pasamos a prensar la suela mediante un proceso hidráulico para conseguir un pegado más duradero. Una vez pegada la suela, procederemos a coserla al zapato para conseguir buen acabado. Este acabado puede percibir claramente en el modelo Carrey, en el que utilizamos hilo negro para camuflarlo en la bota.

6.  El brillo

Por último y con la suela ya seca y cosida al zapato, se pasa a limpiarlo para eliminar todos los restos de pegamento o impurezas generadas por el proceso de fabricación, también se aplican geles hidratantes y ceras para dotar a tus zapatos de un acabado único.

En Roberto Ley entendemos que la fabricación de tus zapatos debe ser lo más personal posible, por eso tratamos cada uno de los procesos de la fabricación de tu zapato con la atención que merece para ofrecerte la mejor calidad y estilo de un auténtico dandy.