Hombre todoterreno

Hombre todoterreno

Decía un antiguo refrán que 'el hombre y el oso, cuanto más feo, más hermoso'. Afortunadamente hoy, a ojos del ciudadano común, esta sentencia se ha quedado muy lejos de su realidad. Y es que, los hombres del siglo XXI nos cuidamos y, además, disfrutamos haciéndolo. Sabemos que nuestro aspecto es una proyección importante de nuestra personalidad. La imagen juega un papel importante en nuestra vida personal y profesional.

Hoy, nos levantamos temprano para ir a trabajar y regresamos a casa muchas horas después. Nuestra jornada diaria incluye viajes de ida y vuelta, reuniones, comidas de trabajo, cervezas o cafés con los amigos y, siempre que nos da tiempo, deporte o gimnasio. En medio, algunos necesitamos encontrar hueco para las reuniones del cole, para llevar y recoger a los niños de las actividades extraescolares y para comer, al menos una vez a la semana, con nuestros padres. Tenemos un horario exigente y nosotros lo hacemos aún más intenso porque todo es importante. Nos gusta.

Hombre todoterreno
Muchas actividades, muy variadas, todas importantes y poco tiempo; por eso somos hombres todoterreno. Hombres con carácter y personalidad, inteligentes y prácticos pero, también, familiares y tiernos.
Hombre todoterreno

Un equilibrio en el que, sin embargo, nos encontramos profundamente cómodos. Una forma de vivir que a algunos les puede dar vértigo pero que, a nosotros nos reconforta, nos hace felices. Hace ya años que las compras de nuestro vestuario las hacemos siguiendo nuestro propio criterio. Sabemos los que necesitamos. Lo que nos gusta y lo que no. Y entre lo que necesitamos, elegimos para seguir proyectándonos. Definimos nuestro propio estilo, defendemos nuestra manera de pensar, fraguamos con nuestro aspecto, peinado, ropa, forma de hablar, etc. nuestra personalidad; nuestra identidad.

Hay que encontrar tiempo para todo, pero no renunciar a hacerlo bien. Por eso, los hombres todoterreno somos prácticos. Antes de salir de casa, por ejemplo, elegimos bien nuestro vestuario. Necesitamos unos zapatos cómodos para aguantar muchas horas, a veces, para caminar algunos kilómetros. Comodidad, pero también, estilo y versatilidad. Porque no vale cualquier zapato, no sirve cualquier camisa o pantalón. Cada día es una aventura diferente; hay que estar preparado para lo previsto y lo imprevisto. La reunión de la mañana, la visita al cliente por la tarde, la caña con amigos de los miércoles y el encuentro informal con los padres del cole de los niños. La elección es global, la conclusión es siempre la nuestra. Un estilo desenfadado pero formal, divertido pero elegante. El hombre todoterreno es adaptable pero siempre es él, nunca renuncia a sí mismo. El hombre todoterreno del siglo XXI es de piel y ha llegado para quedarse.

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